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Para todos aquellos a quienes les importa el bien de los pequeños o incluso solo su bienestar psicofísico, el mundo artístico que vamos a visitar será difícil de aceptar. 

El suicidio como hipótesis o como opción no negativa puede aparecer como una prerrogativa de juegos, personajes o desafíos que surgen de la oscuridad de la red y que llaman la atención de los medios cuando se rompe una vida muy joven. Recordemos los casos de «Ballena azul» [Blue Whale] [v. Ant Adeane - BBC], «Momo» [v. Antena 3 Noticias] y, más recientemente, «Blackout challenge», el «juego de asfixia» que podría estar relacionado con la muerte de una niña de 10 años en Palermo [v. Editorial La Vanguardia]

Sin embargo, la opción suicida sin connotaciones negativas también está presente en un tipo de narrativa que cuenta con millones de seguidores entre niñas, niños y adolescentes que viven con un móvil en mano. Permítanme ser claro: no se puede identificar en modo alguno la narrativa con una instigación, aunque presunta, al suicidio, pero sí hay que tenerla muy en cuenta si consideramos el entorno cultural que puede contribuir a crear, así como la enorme cantidad de individuos que resultan involucrados.

Un caso de éxito puede ayudar a comprender hasta qué punto se exponen a la luz del sol temas delicados desde un punto de vista educativo. 

Sin embargo, una premisa es necesaria: no juzgamos aquí a la persona, sino que analizamos su propuesta artística y su fuerte influencia en los procesos educativos, al ser conscientes de que la responsabilidad de un proyecto mundial no puede atribuirse a una joven de 18 años, sino sobre todo a los adultos que la guían y acompañan.

Vamos a hablar de la carrera artística de Billie Eilish, una joven nacida en 2001 y que hoy en día es un ídolo musical a nivel mundial, especialmente de niñas, niños y adolescentes: en 2020, la élite, es decir quien toma las decisiones en el campo de la música global, le otorgó 5 premios Grammy, 7 premios MTV y 2 Nickelodeon Kids 'Awards (un premio, este último, asignado por una cadena de televisión dedicada al entretenimiento «kids», es decir, infancia y preadolescencia). En los Grammy 2021, «la cantautora de 19 años fue premiada en la categoría de Mejor Canción Escrita para Medios Visuales por la canción "No Time to Die", pero sobre todo ganó en la categoría de Disco del Año por "Everything I Wanted"», del que hablaremos en este editorial [B. Visentin - El Corriere della Sera].

Quién es Billie Eilish y cuál es su historia artística? La joven nació en Los Ángeles (EE. UU.), comenzó a cantar a los 11 años y se exhibe en los escenarios desde que tenía los 15. Cientos de artículos sobre su vida y su carrera la celebran como la estrella pop más admirada e influyente del mundo: Forbes decía, con un año de antelación, que Billie sería «la artista que habrá que vigilar en 2019»; la revista New Music Review (NME) afirmaba que Billie era «la niña de la que más se habla en todo el planeta»; New Musical Express la eligió como «portavoz de la Generación Z», es decir, los nacidos entre 1995 y 2010. Claro que no hay nuevos profetas, sino personas tan potentes que pueden decir lo que pasará porque tienen la fuerza para decidir ‘lo que pasará’.

En 2017 y 2018 fue llamada a interpretar la banda sonora de «Thirteen», la controvertida serie de televisión producida por Netflix que terminó en el ojo del huracán por su correlación no causal con el aumento de suicidios entre los adolescentes, según la Revista de la Academia Estadounidense de Psiquiatría Infantil y Adolescente - Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry [J. A. Bridge y otr. - JAACAP]; lo que hizo saltar la alarma fue «una carta enviada al periódico Mirror por Rachael Warburton, madre de Jessica, una niña inglesa de 12 años aficionada a la serie que fue encontrada muerta por suicidio» (G. Fazio - AGI); al final, los productores de la serie cortaron la escena explícita del suicidio, pero temas como el aburrimiento de la vida, el uso de drogas y sustancias psicotrópicas, el sexo en sus diferentes variantes e incluso la violencia sexual han quedado visibles ante los ojos acríticos de niños y niñas, que, sin contar con la presencia de adultos, sacan sus propias consecuencias. No queremos decir que existen responsabilidades directas o indirectas de quien – una menor de edad, todavía – canta la banda sonora de una serie de televisión con respecto a las posibles consecuencias sociales de la misma, pero sí queremos destacar una asociación temprana, aunque indirecta, entre personaje y tema, que volverá más adelante. 

De hecho, en 2019 sale el álbum premiado «When We All Fall Asleep, Where Do We Go?» («¿A dónde vamos cuando nos quedamos dormidos?»), del que nos llaman la atención dos canciones en concreto: «Bury a friend» («Entierra a un amigo») y «All the good girls go to hell» («Todas las chicas buenas van al infierno»).

Para entender de lo que estamos hablando, tenemos que mostrar algunos fotogramas de sus vídeos, a modo de citación, que nos llevan a un  mundo que coquetea con el abuso, el aturdimiento, las sustancias psicotrópicas y, finalmente, el mal en persona, Lucifer.


En primer lugar: los ojos del artista se representan o completamente blancos, sin pupilas, como en la portada del álbum, o ennegrecidos, con las pupilas muy pequeñas y apenas visibles, probablemente para evocar un estado de alteración psicológica y emocional, o una especie de posesión, como en esta imagen del videoclip «Bury a friend»

bly1b.png[Fuente: videoclip «Bury a friend»-0'31'']

En una secuencia posterior se hace más evidente la representación iconográfica de una posesión.

bly2b.png[Fuente: videoclip «Bury a friend»-2'57'']

En las secuencias centrales, unas manos salen de la nada y empiezan a tocar a la jovenmenor de edad en el momento de la grabación, mientras ella parece incapaz de reaccionar, dominada. Seguidamente, las manos anónimas la tocan, le rasgan la ropa y le desnudan la espalda, en la que inyectan una sustancia no bien definida.

bly3b.png[Fonte: videoclip «Bury a friend»-1'19'']

Hay que prestar atención a la letra de la canción que acompaña el vídeo, que nos lleva de vuelta al tema central de la ficción «Trece»: «Quiero acabar conmigo, lo quiero » [«I wanna end me»]. 

En el video de la canción «All the good girls go to hell» [«Todas las chicas buenas van al infierno»] podremos entender para qué sirve la sustancia inyectada con jeringas. El vídeo empieza con esta imagen y muestra el efecto de la inyección: a Billie le crecen alas satánicascae del cielo y empieza a cantar «Mi Lucifer se siente solo» («My Lucifer is lonely»); y al ver las imágenes, queda claro que Lucifer es ella misma. Por lo tanto, una chica muy joven y hermosa, con la mirada aburrida, en la que la mayoría de las adolescentes pueden identificarse, se representa aquí como Lucifer, que ya no aparece bajo una luz negativa, sino más bien positiva. La canción se ha presentado como un himno contra el calentamiento global, pero está claro que solo es una de sus posibles lecturas, ya que el video y la letra también sugieren otras interpretaciones.

bly4b.png[Fuente: videoclip «All the good girls go to hell»-2'41'']

El proyecto sigue adelante: entre 2019 y 2020 salen al mercado la canción y el videoclip de «Everything I wanted» («Todo lo que quería»), en la que Billie sueña con saltar desde el Golden Gate Bridge de San Francisco, «el puente de los suicidios», utilizado también como imagen para el lanzamiento de su nuevo trabajo en todo el planeta. Se trata de una canción que, como hemos mencionado anteriormente, fue premiada en los Grammy 2021. «Billie Eilish realmente lo soñó. Se imaginó cruzando el puente Golden Gate en San Francisco y tirándose al vacío » [C. Tedesco - Rolling Stones]. El texto confirma la línea temática cuando dice: «Traté de gritar, pero mi cabeza estaba bajo el agua», así como la confirma el video, en el que Billie se lanza con su auto al agua y se hunde. Existen muy pocas dudas sobre el significado de esta representación, también dado el contexto logístico y la iconografía.

bly5b.png[Fuente: videoclip «Everything I wanted»-2'10'']

En conclusión, es bastante evidente que algunas líneas temáticas, expuestas en cautivantes procesos narrativos, acaban afectando a los procesos educativos, ya que los tres videoclips mencionados han superado los 800 millones de visualizaciones, y además el disco del que hablamos fue el más descargado de Spotify en el año de su lanzamiento entre los de artistas mujeres. Hay que tener en cuenta que Billie Eilish es una artista muy popular entre los adolescentes, preadolescentes e incluso niños de corta edad. Si no lo creen, les recomendaría preguntar a niños de primaria si conocen su proyecto. Luego pregúntense si el silencio sigue siendo una opción.

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